El Cristo de la Misericordia encuentra el Indulto en las calles de Palencia

José María Díaz

14 de abril de 2022

El Cristo de la Misericordia encuentra el Indulto en las calles de Palencia. Un preso liberado en 2011 repite la penitencia y carga con los grilletes en la procesión matinal del Jueves Santo.

Cinco soberbios caballos de una unidad montada de la Policía Nacional abrían el cortejo principal de la procesión. Tras ellos, las diferentes imágenes de Jesús, reo, el de Medinaceli; crucificados, el de los ‘luises’, el del Otero de San Pablo, perteneciente a la Vera Cruz, y el de la Misericordia, titular de este primer desfile penitencial del Jueves Santo palentino.

Partía este último en solitario de la iglesia de Nuestra Señora de la Calle, para dirigirse a la plaza de San Pablo, en donde esperaban el resto de las cofradías con las otras imágenes de Jesús. Y ahí nacía una gran procesión que engalanaba una Calle Mayor atestada de devotos y paseantes, en muchos casos atónitos al encontrarse un oficio penitencial tan de mañana.

Pero no era el único paso en las calles, ya que poco después de la salida del Cristo de la Misericordia, se iniciaba también el pequeño cortejo de Nuestra Señora del Perdón, portada a hombros, y que se encaminaba hacia la Plaza Mayor para encontrarse con la figura de su hijo en un emotivo encuentro.

Solo un pequeño cortejo de cofrades cargadores acompañaban a la Virgen, casi todos de la Misericordia, aunque también auxiliados por integrantes de otras hermandades lejanas, incluso llegados de Murcia, tras conocer la necesidad de esta cofradía palentina para contar con penitentes suficientes para cargar a hombros los pasos.

Y mientras la Virgen esperaba en la plaza de San Francisco para hacer su entrada en la Plaza Mayor, el resto de las hermandades iban accediendo al interior del principal foro palentino, formando ante la fachada del Ayuntamiento. Tras el Cristo de la Misericordia, escoltado por dos de los hermanos, un penitente especial, túnica morada y almohadón cargado grilletes, símbolo de la reclusión. No era en esta ocasión un preso recién indultado, dado que el Gobierno no ha concedido la gracia este año. Sino que volvía a desfilar en la procesión del Jueves Santo, el exrecluso que fue indultado en el año 2011, que quería renovar las promesas que le hizo entonces al Cristo de la Misericorida y agraceder el cambio experimentado desde entonces en su vida.

Tras el encuentro en la plaza de la figura del crucificado con la de la Virgen, momento especialmente emotivo, con los cofrades de la Misericordia levantando las andas por tres veces sobre sus cabezas, el penitente caminó ya libremente, sin las ataduras de los grilletes hasta la iglesia de Nuestra Señora de la Calle, en donde se celebró el acto de despedida.

Respecto a esta noticia usted puede comentar lo que desee a continuación…

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Quizás también te interese leer…