Los Silos Nuevos se construyeron a principios de la década de los setenta debido a la fuerte demanda agrícola.

Los construyó la Caja Rural.

Son de aluminio y están excavados en tierra.

La gestión y el manejo lo llevaron siempre el Jefe y los obreros del «Silo Viejo».

Aunque de mayor capacidad que el silo Viejo, resultaron poco prácticos, pues cuando llovía frecuentemente se filtraba el agua.

En la actualidad están totalmente abandonados y carecen de cualquier uso.