Iglesia de San Esteban

Ermita de Santo Toribio

Reloj de la Villa

Puente Viejo

Puente del Mercado

Puente del Prado

Puente Nuevo

Escuela de los chicos

A pesar de ser un pueblo de poco más de doscientos habitantes su gran esplendor histórico nos ha dejado como legado una gran variedad de monumentos.

En su época de mayor esplendor, siglo XVI, Castromocho gozó de tres iglesias, la de San Esteban, la de Santa María y la de San Pedro. Las dos primeras aún existen; la de San Pedro desapareció hace muchos años.

También tuvo cinco ermitas, la de Santo Toribio, que se conservó hasta hace unos pocos años si bien no como ermita sino como panera de trigo y cebada. Fue derribada en el 2002 cuando se remodeló el acceso al pueblo y se hizo la actual entrada.

La Harinera de Castrillo y la Harinera de Los Angeles, son también vivos testimonios de la gran actividad industrial de que gozó Castromocho en tiempos no muy lejanos. Antes de que estas harineras se edificaran existieron varios molinos de agua situados en las riberas del Valdeginate.

El reloj de la Villa situado en lo más algo del pueblo sirvió para que los vecinos no tuvieran que regirse por el sol para saber la hora. No siempre estuvo en este lugar, al principio se colocó en la fachada de poniente en la iglesia de San Esteban; todavía se puede ver el lugar donde estaba la esfera.

El Sindicato Católico fue fundado como centro recreacional sólo para socios. Tenía como finalidad cubrir las necesidades agrícolas, velar por los más necesitados y por el buen espíritu y religiosidad de sus asociados. En el piso superior estaba el salón de actos que servía para representar tanto obras de teatro como funciones de cine. El cine dejó de funcionar con el incremento y popularización de la televisiones.

Los seis Puentes que aún existen en el pueblo son también fiel testigos de la gran actividad agrícola y ganadera de que disfrutó Castromocho en los años de su mayor apogeo. Debido a las necesidades de los tiempos todos han sufrido de una manera u otra transformaciones.

  • El puente Viejo actual no es el original romano que aguantó hasta 1962, año en el que se dinamitó para dar paso a su sustituto de hormigón debido a las obras del encauzamiento río. Una barbarie más del antaño. En la foto podemos apreciar los dos.

 

  • Al puente del Mercado le cegaron varios ojos con las obras del río y si bien ha resistido a las inclencias del tiempo alguna restauración no le vendría mal.

 

  • El puente del Prado también fue dinamitado con las obras del río y es su lugar se hizo el actual de hormigón.

 

  • El puente de la Vía no ha sufrido modificacio-nes desde su construcción pero con la desaparición del ferrocarril ha caído en desuso.

 

  • El puente Nuevo se hizo en los años sesenta al desviar el tráfico rodado por las afuera del pueblo. Tabién se le cegados dos ojos con las obras del río.

 

  • El puente del Membrinar se encuentra en el mismo estado que el año en que fue hecho. Se construyó a primeros del siglo XX cuando se inauguró la vía férrea  Palencia – Palanquinos – Villada que fue inaugurada en 1912 por S.M. el Rey Alfonso XIII.

Las Escuelas. Con la industrialización los pueblos de Castilla han venido a menos. El campo ya no requiere tanta mano de obra como antaño y la gente ha emigrado a la ciudad. Consecuencia directa este hecho ha sido la desaparición de las Escuelas. Castromocho tuvo dos: la de los niños y la de las niñas aparte de un parvulario. Ahora los niños van a las Escuelas de Fuentes de Nava. El edificio de las Esculea Viejas se derribó a finales de los años ochenta y el de las Escuelas Nuevas se ha convertido en una tenada.

Iglesia de Santa María

Harinera de Castrillo

Sindicato Católico Agrario

Puente del Mercado

Puente de la via del tren

Puente del Prado

Puente del Membrinar

Escuela de las chicas