Castromocho se beneficia de las ayudas provinciales

El Norte de Castilla

17 de enero de 2022

La Diputación triplica en cinco años las ayudas a los ayuntamientos, que en la última convocatoria han llegado a 24 y en la anterior, a 77. «El objetivo es que no aparezcan escombros en caminos o cunetas, como estaba sucediendo», señala Urbano Alonso. Los 24 municipios beneficiarios este año de las ayudas se han distribuido 135.237 euros, con un importe medio de 5.635 cada uno.

Deshacerse de los escombros que se producen al tirar un tabique en casa, cambiar los azulejos del baño o la bañera por un plato de ducha, o tirar el viejo colchón o la lavadora que no funciona, puede ser complicado si no hay una zona habilitada para elloy acarrear una multa considerable para el ayuntamiento, que es el responsable de velar por que los residuos no se depositen en cualquier parte, con el consiguiente daño medioambiental y paisajístico. Pero el caso es que durante años los vecinos acostumbraban a cargar su coche o furgoneta, alejarse del pueblo y tirar restos de obras, colchones, frigoríficos, lavadoras y hasta la taza del váter en cunetas, caminos y escombreras en las que podía aparecer cualquier cosa y de todo. Para evitar que esto siga pasando en los pueblos de la provincia, la Diputación de Palencia convoca anualmente una línea de ayudas dirigidas a los ayuntamientos para que puedan crear, acondicionar o ampliar zonas donde recibir todos estos residuos domésticos que no van al contenedor verde, ni al azul, ni al amarillo.

Unas ayudas que con el tiempo han demostrado su importancia y el interés creciente de los ayuntamientos, ya que la cuantía de las primeras convocatorias (65.000 euros en 2017) casi se ha triplicado en la última convocatoria, publicada el pasado mes de noviembre de 2021 y dotada con un presupuesto inicial de 184.211 euros. También ha crecido considerablemente el número de ayuntamientos beneficiados, cuatro hace cinco años y 24 en la última convocatoria, que se ha resuelto el pasado 7 de enero.

El diputado del Área de Acción Territorial, Urbano Alonso, destaca la importancia de estas ayudas, ya que la competencia de recogida de escombros de obras menores es municipal y para los ayuntamientos puede suponer muchos quebraderos de cabeza y sanciones económicas importantes, pues tirando de normativa medioambiental, están obligados a tener zonas habilitadas y preparadas para que los vecinos «puedan deshacerse de unos azulejos o de un saco de escombros», además de controlar y gestionar esa recogida.

El objetivo es «que no aparezcan escombros en cualquier cuneta o cualquier camino, como estaba sucediendo», señala Urbano Alonso. Pero también incentivar una buena gestión de estos residuos y facilitar su gestión a los ayuntamientos que, al final, «son los responsables y pueden enfrentarse a denuncias y a multas importantes del Seprona», agrega.

De ahí que la Diputación pusiera en marcha en 2017 una convocatoria de ayudas a los ayuntamientos destinadas a la creación, ampliación o adecuación de zonas para la recogida de residuos domésticos de carácter especial generados en los hogares y que deben ser gestionados de forma separada; y, específicamente, para los residuos de escombros procedentes de obras menores. «Una línea de ayudas totalmente necesaria», justifica el diputado del área, porque «era un problema bastante importante al que había que dar solución».

Así, desde 2017, la Diputación de Palencia colabora con los ayuntamientos subvencionando parte del coste que tiene acondicionar un solar o terreno municipal, pavimentarlo y vallarlo para que los vecinos puedan deshacerse de estos residuos «con un orden». Para ello, el ayuntamiento tiene que presentar el proyecto y la Diputación subvenciona hasta el 80% del coste con un límite de 8.000 euros por solicitud. Este año han resultado beneficiados 24 municipios, entre los que se han distribuido 135.237 euros, con un importe medio de 5.635 euros por municipio. Y en las cuatro convocatorias anteriores se distribuyeron cerca de 330.000 euros entre 77 localidades.

Se han podido acoger a esta línea las obras de adecuación de parcelas, su pavimentación, el cerramiento, los carteles informativos y la gestión de los residuos de la construcción y demolición de actuaciones necesarias para la nueva dotación. En algunos casos son para obras nuevas, pero en otros hay ayuntamientos que repiten y que se acogieron a convocatorias anteriores pero ahora quieren ampliar o mejorar las zonas de recogida, puntualiza el diputado de área, Urbano Alonso.

Además, como novedad, en esta convocatoria, se ha incluido una segunda línea de ayudas que subvenciona con un máximo de 1.500 euros a los ayuntamientos que adquieran contenedores de escombros de siete metros cúbicos para ubicar en esas zonas de recogida y acumular ladrillos, maderas y cualquier residuo de las pequeñas obras durante el tiempo necesario hasta su traslado a la entidad gestora encargada por el Consorcio Provincial de Residuos.

Aunque inicialmente la ayuda es para la retirada de escombros de pequeñas obras domésticas, lo cierto es que los espacios se están habilitando para recoger otro tipo de residuos, ya sean colchones, electrodomésticos o restos de poda, y «la verdad es que viene muy bien porque para los vecinos es muy difícil deshacerse de ellos, explica Urbano Alonso.

«De esta forma, se ayuda a los ayuntamientos y se da un servicio a los vecinos», sostiene el diputado de área, quien asegura que, mientras queden pueblos que lo necesiten, la Diputación de Palencia seguirá convocando este tipo de ayudas «porque entendemos que para el ayuntamiento económicamente es bueno y sobre todo le quitas un problema grave».

Vigilancia del alguacil

Además, ya sea con un horario determinado o bajo la vigilancia del alguacil, los ayuntamientos tienen la obligación de controlar el depósito de estos residuos y gestionarlos para que, según sus características, sean llevados a las plantas de reciclaje oportunas o al Centro de Tratamiento de Residuos.

Una gestión que tiene un coste importante, hasta el punto de que, en muchos casos, para el ayuntamiento es más costoso deshacerse de los escombros que lo que ingresa por la concesión de licencias de obras. Al respecto, Urbano Alonso recuerda que el Consorcio Provincial de Residuos adjudicó a cuatro empresas la recogida selectiva de residuos de obras menores y que este servicio está a disposición de los ayuntamientos que quieran aprovecharlo para ahorrar costes.

Castromocho, Ampudia, Frechilla y Husillos se ponen manos a la obra

Los alcaldes que se han beneficiado de las ayudas para acondicionar o crear zonas de recogida de escombros de obras pequeñas valoran enormemente la ayuda económica que presta la Diputación Provincial porque en muchos ayuntamientos no tienen recursos para afrontar este tipo de inversiones necesarias en sus municipios. Los 24 pueblos que se han beneficiado de las ayudas en la última convocatoria son Ampudia, Amusco, Antigüedad, Boadilla de Rioseco, Castrillo de Don Juan, Castromocho, Dehesa de Romanos, Frechilla, Grijota, Husillos, La Serna, La Vid de Ojeda, Lantadilla, Loma de Ucieza, Quintana del Puente, Renedo de la Vega, Saldaña, Santibáñez de la Peña, Villacidaler, Villada, Villalcón, Villameriel, Villaprovedo y Villaturde.

En Ampudia necesitaban habilitar una zona donde depositar escombros y enseres y otra donde compostar residuos y presentaron a la convocatoria un proyecto que supondrá una inversión global de 15.000 euros, de los que la Diputación subvenciona 8.000. Para pavimentar y cerrar la zona de recogida se ha elegido un terreno municipal situado a las afueras del pueblo, en el que se proyectan habitáculos de hormigón para depositar de forma separada los residuos que se puedan compostar, fundamentalmente los de la poda, enseres, el aceite de los tractores y los escombros de pequeñas obras. «Hemos pensado en una zona que esté lo suficientemente cerca del pueblo para que a la gente le resulte cómodo llevar los residuos, y lo suficientemente apartada para que no moleste a ningún vecino», explica José Luis Gil, alcalde de Ampudia.

También en Frechilla tenían un problema. «Tenemos un terreno donde los vecinos tiran muebles, electrodomésticos y colchones y lo queremos adecuar y vallar para que todo esté con un orden», señala el alcalde de la localidad, Javier Díez Maraña. La adecuación costará 8.085 euros y la Diputación contribuirá con una subvención de 6.500. Una ayuda muy bien recibida en el ayuntamiento de Frechilla porque «son cosas que hacen falta» y los ayuntamientos no siempre pueden disponer de los recursos necesarios para acometerlas. De hecho, una vez acometida la adecuación de esta parcela municipal, están pensando en solicitar la ayuda de la institución provincial para comprar un contenedor donde depositar los escombros de pequeñas obras, en la siguiente convocatoria, para no tener que alquilarlo como hacen cada vez que se necesita.

Husillos ha sido otro de los municipios beneficiarios de estas ayudas, aunque en su caso el proyecto presentado pretende reubicar en otra parcela el actual punto limpio que está en la ribera del río y se quiere reconvertir en una zona verde. «Queremos reubicarlo y dotarlo de videovigilancia para gestionarlo de una forma más lógica», explica el alcalde de la localidad, Juan Jesús Nevares. Este punto de recogida de residuos se abre una hora al día y hay una persona controlando que todo se deposite en el lugar adecuado, pero «no faltan los desaprensivos que no cumplen», señala Nevares, preocupado por la falta de conciencia medioambiental y porque todavía haya gente incívica.

Almudena Álvarez
El Norte de Castilla, 17 Enero, 2022.

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