Los camioneros no paran pero piden carburantes más asequibles

J.Benito Iglesias

30 de junio de 2022

Aempatra dice que el Gobierno cumple varios acuerdos del decreto que entró en vigor en marzo y confía en que todos los profesionales del transporte tengan una cláusula de revisión de precios

El sector del transporte palentino descarta de momento cualquier tipo de movilización a las puertas de julio, pero considera que la situación de «incertidumbre total» que genera el alto precio del combustible debe frenarse de alguna forma. «Ahora está en torno a los dos euros por litro y de momento se ha quedado ahí. Lo malo es que la próxima semana se elevara diez céntimos más y siguiera imparable, ya que entonces habría que tomar medidas», apunta a DP el presidente de la Asociación de Empresas de Transporte de Palencia (Aempatra), Óscar Baños, a su vez vicepresidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales de Transporte por Carretera (Conetrans), integrada en la CETM y que tiene el 52% de representación de los transportistas. Este colectivo cuenta en la capital y provincia con más de 250 asociados.

«Lo ideal es aplicar una cláusula de revisión del precio de los portes, ya sea semanal o mensual, y que se fije por ley en ciertos transportes ya que no todos la tenemos según con quien hables. A veces se hace muy complicado todo, ya que si el gasóil va subiendo y se mantiene el coste del litro un mes puedes apretar y sino sacas toda la subida, sí al menos que se compense un 50%. El problema es cuando se dispara el precio y hay que fijar el pago de un servicio cada día», remarca.

 El dirigente de Aempatra señala que en la reunión del pasado 24 de junio en el  Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) se mostró la necesidad de actuar con rapidez frente a las necesidades del sector de mercancías por carretera «ante la coyuntura actual de precios  disparados de los  combustibles».

 En esta línea, desde el Ministerio y en el marco del paro que tuvo lugar durante tres semanas en marzo, existe el compromiso de aprobar una ley que prohíba trabajar a pérdidas, basándose en los principios de la ya existente Ley de Cadena Alimentaria antes del día 30 de julio y aún quedaría un mes para pensar en nuevas movilizaciones. «Ojalá  pueda servir ya que hay gente que tiene mucha confianza en la famosa ley, pero yo soy más escéptico y veremos si se cumple», asevera Óscar Baños.

 El sector del transporte ha exigido al Mitma que en el plazo máximo de dos semanas, tiempo suficiente para que se ponga en marcha, se aplique un nuevo paquete de ayudas económicas directas  que ayuden a los profesionales a paliar la situación actual. En el caso de no obtener una respuesta adecuada y proporcionada el Comité Nacional del Transporte por Carretera (CNTC) tomará las medidas que considere oportunas. 

Cabe destacar que el colectivo empresarial ha criticado con dureza la inacción de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) «ante la subida exponencial del combustible, de los más caros antes de impuestos de Europa, que ha dejado prácticamente sin efectos la bonificación de los 20 céntimos», concretó el presidente de Aempatra.

No obstante, se congratuló de que al final de 2021 se logró aprobar la ley de pago por los portes como mucho a 60 días, algo muy importante para tener liquidez cuando hasta ahora se abonaban las facturas a 90-120 días y evitar  así que se trabaje a pérdidas. «En general se está pagando y se ha mejorado, pero hay gente que incumple la ley. Hay un régimen de sanciones de 30.000 euros si las empresas son reincidentes. Nosotros debemos denunciarlo si no se respeta la normativa y nos consta que la Administración sí que está realizando inspecciones», apuntó.

mejoras paulatinas. También se acordó, con una moratoria de seis meses hasta septiembre, el compromiso de que los camioneros no carguen ni descarguen mercancías y sean las empresas que contratan quienes lo hagan. «Espero que al terminar el plazo convenido esto se cumpla a rajatabla, ya que, aunque hay excepciones, en algunos casos nos toca a los camioneros realizar esta tarea. También sabemos que se reforzó la inspección y se redujo a una hora los tiempos de espera y se asignaron 20 millones de euros a crear áreas de descanso seguras en las rutas del transporte», matizó.

Sobre el listado de buenas prácticas de empresas y la creación de un buzón anónimo para que el Gobierno intervenga e inspeccione, Óscar Baños está satisfecho. «Yo lo uso, no sé si nos va a solucionar la vida  pero pueden cambiar algunas cosas como limitar la subcontratación, lograr precios adecuados y mejores condiciones laborales como aspectos que podemos solucionar entre todos. Muchas inspecciones se están produciendo, por ejemplo, tras denunciar el impago legal de los portes a 60 días», dice.

 También destaca que el Ministerio ha traslado al CNTC la inclusión de la prórroga de la bonificación de los 20 céntimos por litro de combustible, «que se está haciendo efectiva a la mayoría», afirma Óscar Baños, así. como el incremento del 30% al 40% del peso de la cláusula de revisión del coste de los carburantes y la obligación de facturar en concepto a parte este gasto profesional con el fin de aportar transparencia al mercado, en el nuevo decreto-ley para paliar las consecuencias económicas y sociales de la  invasión rusa a Ucrania, que aprobó el Consejo de Ministros extraordinario el pasado sábado.

«Si seguimos así habrá que dejar el camión en casa»

La decisión de trabajar a pérdidas recae sobre cada una de las empresas transportistas que deciden hacer un servicio a un cliente por un precio ya pactado. Pero la competencia entre las empresas y los autónomos hace que se acepten pedidos que, con los actuales precios disparados de los carburantes, no sean rentables. Así le ocurre a muchos negocios familiares como el de Transportes López Linaje, con dos camiones y tres remolques. 

«Lo que está claro es que estamos peor que en la movilización de marzo y ha habido gente desde entonces que no trabaja. Se convoquen o no paros, al final te planteas no arrancar el camión y dejarlo en casa, ya que se pagan portes en ocasiones más bajos que antes de la huelga», indica Mariano Rodríguez.

Este conductor, que representa el relevo generacional en un sector que carece de efectivos que tomen el testigo de quienes se jubilan, cree que no se puede seguir perdiendo dinero cada vez que se hace un viaje. «El precio del litro sobrepasa los dos euros y la bonificación estatal del 20 por ciento no sirve de nada. Con este gasto y dos camiones se dejan de ingresar 2.000 euros al mes», lamenta.

«Estés  donde estés y hables con quien hables la opinión es la misma: mejor no hacer viajes durante un tiempo e irte a la piscina en verano hasta que termine el temporal», ironiza, al tiempo que señala que los encargos para transportar mercancías han bajado.

«Quitando agosto, donde influyen las vacaciones, antes muchas empresas hacían acopio de materiales y junio ya está siendo un mes bajo y luego septiembre y octubre suelen ser meses flojos. Todo es una cadena y hay gente que se desplaza para trabajar y el carburante no deja se subir, al igual que la cesta de la compra», incide.

«Hicimos acopio de materia prima para producir un mes si hay otra huelga»

Aunque finalmente se ha diluido, la amenaza palpable de una nueva huelga de transportista svolvió como en marzo a suscitar cierta alarma en la industria alimentaria y de distribución. Productores, hosteleros y supermercados alertaron de que si los camioneros volvían a parar podrían elevarse aún más los precios, habría problemas de desabastecimiento y se tardarían varias semanas en recuperar la normalidad.

Juanjo Cuevas, consejero delegado de la compañía Innovation Packaging, es uno de los empresarios palentinos que ha actuado de forma previsora. «Básicamente se analiza la situación y las necesidades del próximo mes o mes y medio para calcular, en base a ello, un acopio de materia prima y poder mantener en funcionamiento las líneas de  producción. Otra cosa luego es que en el transcurso de las movilizaciones te permitan sacar el producto de la fábrica», indica. Su empresa se dedica al envasado de todo tipo de productos de alimentación y fabricación de mezclas de café, con una plantilla de diez operarios 

 «Trabajando contra stock la plantilla puede seguir haciendo su labor, aunque siempre exista la posibilidad en un paro prolongado de quedarse sin materiales y materia prima», apunta.

Juanjo Cuevas incide además en la dificultad creciente de afrontar los altos costes productivos en todos los ámbitos. «Los precios de todo lo necesario para producir se han disparado y existe una dificultad tremenda para cerrar contratos con los proveedores a seis meses o un año como antes. Ahora eso ya no es así; cada vez que  necesitas algo tienes que renegociar los precios de compra y es una locura. A todo esto se añade lo que ha subido el gas o la electricidad», concluye.

Respecto a esta noticia usted puede comentar lo que desee a continuación…

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Quizás también te interese leer…