La reforma laboral duplica el número de trabajadores con contrato fijo discontinuo

El Norte de Castilla

13 de junio de 2022

Suman ya 20.000 en la comunidad tras la desaparición de la modalidad por obra o servicio y las nuevas restricciones al eventual. «Trabajamos nueve meses y cobramos el paro los otros tres desde hace décadas».

El contrato fijo discontinuo se ha puesto de moda. Ha experimentado un impulso estratosférico desde la entrada en vigor de la última reforma laboral, que eliminó el contrato temporal por obra o servicio y limitó las posibilidades del eventual por circunstancias de la producción. Más recientemente ha saltado a la palestra por la polémica entre el Gobierno y la oposición del PP sobre si los afectados deben o no computar como parados registrados durante los periodos de tiempo que no trabajan. En Castilla y León hay a cierre de mayo 19.480 afiliados a la Seguridad Social con esta modalidad contractual, frente a los 10.347 que había hace un año, es decir un incremento de más del 88%.

El contrato por tiempo indefinido fijo discontinuo se concierta «para la realización de trabajos de naturaleza estacional o vinculados a actividades productivas de temporada, o para el desarrollo de aquellos que no tengan dicha naturaleza pero que, siendo de prestación intermitente, tengan periodos de ejecución ciertos, determinados o indeterminados».

Algunos ejemplos de empleos que cumplen típicamente el perfil de este contrato son los servicios que se desarrollan con la temporada escolar (monitores, cuidadoras del comedor, conductores de autobús escolar…);los trabajos de recogida de la fruta de temporada; o los puestos relacionados con el turismo y la hostelería (socorristas, personal de refuerzo para un hotel, etc).

A punto de superar al tradicional

El contrato fijo discontinuo, de hecho, está a punto de desbancar al indefinido tradicional como el más utilizado. En mayo, de los más de 730.000 contratos formalizados en España el 40% fueron indefinidos a tiempo completo, el 24% a tiempo parcial y el 36% restante, fijos discontinuos. Respecto a mayo de 2021, los primeros han subido el 205%, los segundos, el 331%; y los últimos, el 1.199,94%.

En la comunidad, el mayor incremento de personas con contrato fijo discontinuo se ha producido en los últimos cinco meses, con la paulatina implantación de la reforma laboral, periodo en el que han pasado de 11.263 a 19.480, es decir un crecimiento del 72,9%. En ese mismo lapso de tiempo, los indefinidos a tiempo completo han crecido el 5,3%;y los indefinidos a jornada parcial, el 17,7%. Los trabajadores con contratos eventuales a tiempo completo caen el 16,9% y los de tiempo parcial, el 22,7%.

Las personas con contrato fijo discontinuo alternan el alta y la baja en la Seguridad Social dependiendo de su actividad: mientras trabajan figuran como afiliados y cuando no, desaparecen de las listas de ocupados, pero tampoco consta como parados registrados, sino como los denominados ‘Denos’.

Se trata de los ‘demandantes de empleo no ocupados’, un grupo que está compuesto, además de por los parados registrados (los 122.365 contabilizados en mayo en Castilla y León), por otros colectivos, como los estudiantes o trabajadores eventuales agrícolas subsidiados. Había contabilizados de estos 6.918 en Castilla y León en diciembre de 2021 y cinco meses después, la cifra ha aumentado a 7.473.

Mejoras excepcionales

La estadística mensual del paro incluye también a los demandantes de empleo ocupados, que son quienes tienen ya un empleo pero buscan uno mejor o que se pueda compatibilizar con el que ya realizan; y los que manifiestan disponibilidad limitada, que son quienes indican en su solicitud condiciones especiales de trabajo, como solo a domicilio, teletrabajo, en el extranjero, etc.

Independientemente de la modalidad del contrato, los trabajadores tienen derecho a las mismas prestaciones por desempleo una vez que dicho contrato termina de forma definitiva, o bien si se suspende o reduce la jornada por un expediente temporal de regulación de empleo.

Eso sí, este contrato tiene algunas características propias, como un trato favorable a la hora de ejercitar el llamado derecho de opción (elegir la prestación más favorable); aunque si acceden a la prestación por desempleo por ser trabajadores fijos discontinuos no pueden compatibilizar la prestación y el trabajo a tiempo parcial una vez reiniciada la actividad.

Además desde el 2 de marzo, los trabajadores fijos discontinuos pueden al igual que el resto de trabajadores en paro solicitar un subsidio (el 80% del IPREM, es decir 463,22 euros) por agotamiento de la prestación contributiva; por pérdida de empleo o si son mayores de 52 años.

Indemnización de indefinidos

Antes, estos perdían el derecho al subsidio cuando accedían a un contrato fijo discontinuo, mientras que a partir de ahora este colectivo podrá acceder al subsidio para mayores de 52 años cuando se le agoten las prestaciones contributivas de desempleo. Implica también acceso a las cotizaciones asociadas al mismo, con el consiguiente impacto en la pensión futura.

Al ser un contrato de carácter indefinido, el discontinuo permite que las empresas accedan a bonificaciones y reducciones por la contratación de trabajadores, así como a las ventaja de la formación en los periodos de inactividad. A la vez, el trabajador gana en estabilidad, se libra de la incertidumbre del contrato temporal y ve mejorada su indemnización en caso de despido, ya que no existe ninguna diferencia con es de un trabajador con un contrato indefinido ordinario.

«Salen ganando tanto trabajadores como empresas y clientes»

La situación post desaparición del contrato eventual por obra o servicio «permite visualizar mejor el estado real del mercado laboral, cuánta gente está activa en cada momento, sin la distorsión que había antes con la concatenación de contratos temporales por obra», opina Raúl Santa Eufemia, secretario regional de AcciónSindical en UGT. «Al trabajador le permite tener un mejor conocimiento de cuáles son sus cotizaciones y al saber cuál es su calendario y cuándo los llamamientos, puede planificarse y complementar con otros empleos». explica. En principio se trata de un contrato «menos propicio al fraude, como sí sucedía con la concatenación, aunque el abuso siempre puede suceder, por ejemplo, primando este contrato sobre el indefinido», sostiene Santa Eufemia, para quien «es algo que veremos a lo largo de los próximos años».

Esta sustitución que parece estar dándose del contrato por obra o servicio por el fijo discontinuo puede deberse según Nieves Granados, secretaria de Empleo de CC OO «a las ventajas que tiene para todas las partes: el trabajador, que entra en plantilla, está protegido por la negociación colectiva y puede acceder a vacantes; para la empresa ya que incluye facilidades para la formación y el reciclaje en los periodos de inactividad;y para los clientes a los que sirve la empresa, que ven mejorado el servicio». Es pronto para valorar el resultado «y ver si aparecen las rotaciones como sucedió con el contrato de obra, que durante años es el único que hemos visto en las oficinas del paro», señala la representante sindical. «En cualquier caso, esperamos que no sea así:por más que se legisle, lo que realmente necesitamos es que todos cumplamos la ley. Y si este no sirve, pues habrá que pensar en otras cosas».

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