La consulta de covid de Palencia atiende a más de 2.300 pacientes con secuelas en dos años

Esther Bengoechea

13 de junio de 2022

La unidad del Río Carrión constata que cada vez se tratan más «secuelas del sistema nervioso o el síndrome de fatiga crónica». Las secuelas de los pacientes han ido evolucionando desde la llegada del virus hasta el día de hoy, sobre todo por la vacunación contra la covid-19.

Recuerda aquel primer día como si fuese ayer, aunque hayan pasado casi dos años. Vio cuatro pacientes y todos ellos eran revisiones de enfermos que habían estado ingresados en el Río Carrión, ya fuera en planta o en UCI, por covid. Desde ese 22 de junio de 2020, más de 2.300 pacientes han pasado por la consulta monográfica de covid-19 del Hospital de Palencia, esto es, más de dos millares de palentinos con secuelas después de haber contraído el virus. El dato exacto, hasta el 3 de junio, asciende a 2.283 pacientes.

«Me acuerdo que ese día solamente vi a cuatro pacientes porque lo compaginaba con la planta de covid aguda. Primero veía a los ingresados que me tocaban y luego bajaba y veía las revisiones de la planta porque Primaria aún no me había mandado ningún paciente», rememora la especialista en Medicina Interna y responsable de la consulta covid, Cristina Sánchez del Hoyo. Al principio, esta unidad se creó para que la internista lo compaginase con la actividad de planta, pero la pandemia no frenó, cambió todo y fue imposible no dedicarse exclusivamente a ella.

A partir de septiembre de ese año 2020, comenzó a emplear todas las horas de su jornada a los pacientes con secuelas por covid-19. Los peores momentos llegaron después de esa Navidad, durante la tercera ola que obligó a habilitar el gimnasio, a crear más plazas de UCI y a volver a utilizar (ya se hizo en la primera ola) San Juan de Dios para enfermos positivos. «Fue horrible esa época. El momento que más pacientes he visto ha sido de febrero a abril de 2021, que llegaba a haber 35 personas en un solo día, que eran los de esa ola», argumenta.

Casi dos años después de que arrancase esta consulta piloto en Castilla y León, la doctora Sánchez del Hoyo continúa viendo una media de 16 a 17 pacientes cada jornada. La primera parte de la mañana la dedica a los nuevos, que suelen ser unos diez, y posteriormente atiende las revisiones, porque hay pacientes que tienen que volver en más de una y de dos ocasiones.

Desde aquel lejano junio de 2020, ha llevado a cabo más de 5.200 consultas (la cifra asciende a 5.209 hasta el 3 de junio). «Dos tercios de las personas que tienen covid se olvidan del virus al mes y es la minoría la que se queda con secuelas o síndrome post-covid», reconoce.

Muchos de los pacientes que son atendidos ahora en la consulta covid llegan a través de Atención Primaria, aunque antes la mayoría eran los que habían estado en planta en el hospital. «Al principio los más numerosos eran los hospitalizados, que, cuando no había vacunas, ingresaban en el hospital por neumonía bilateral», analiza. Peroaunque ahora haya dos plantas con covid en el Río Carrión ya no ingresan por el virus. «Sí que hay mucha ocupación, pero ya no ingresan por neumonía sino por otros procesos incluso quirúrgicos , tienen coronavirus y tienen que estar aislados. Por eso ahora yo reviso muchos menos pacientes del hospital y la mayoría me vienen de Primaria», argumenta.

Tras aquella tercera ola tan dura, desde la consulta covid comenzaron a observar distintas secuelas entre pacientes que no habían necesitado ingresar, que habían pasado leve la enfermedad, pero que ahora sufrían consecuencias «que les incapacitaban para la vida diaria».

Las secuelas de los pacientes han ido evolucionando desde la llegada del virus hasta el día de hoy, sobre todo por la vacunación contra la covid-19. «En los primeros pacientes había muchas más secuelas respiratorias por las neumonías. Ahora tratamos mucho más las secuelas del sistema nervioso o el síndrome de fatiga crónica, que existe desde mucho antes de la covid y que ya se sabía que se desencadenaba por infecciones virales», reconoce la internista.

Cefaleas, estar más irascibles, tener olvidos, fallos de memoria y de atención o errar en automatismos como escribir o meter las marchas a la vez que pisas el embrague… «Son secuelas del sistema nervioso centrales y son muy limitantes. Se puede llegar a tardar meses en corregirlo, no hay un tiempo definido», afirma la doctora.

«A los que tienen conductas más erráticas, les hago electroencefalogramas para ver si hay algo en el cerebro eléctricamente, tipo epilepsia, para saber si algo se ha desorganizado. Sí que hemos visto que despierta enfermedades que estaban dormidas o latentes, pero les dan brotes de esa enfermedad. Así que no sabemos si ya lo tenían o no», explica.

Por su parte, las secuelas del sistema nervioso periférico pueden llegar a provocar alteraciones eléctricas en los nervios (dolor) o incluso disautonomía. «La disautonomía se encarga de hacer las cosas que el paciente no hace voluntariamente, como control de la temperatura (sudar por la noche), control de la frecuencia cardiaca o cambios en el hábito intestinal porque al final lo que mueve el tubo digestivo es el sistema nervioso autónomo y también mareo inespecífico, mal control de la tensión arterial…», señala.

Dentro de las personas que tratan de ayudar cada día en la consulta monográfica de covid-19, destaca un nuevo grupo. Son pacientes de Hematología y Oncología, que tienen tratamientos inmunosupresores donde la vacuna no ha hecho efecto sobre ellos. «Estos pacientes se ponen igual de malos que si no estuvieran vacunados y a veces muchos tardan en negativizar la PCR. Como su cuerpo no tiene las defensas bien, pues no llega a erradicar el virus y tienen pruebas positivas y, a veces, hasta les impide ponerse los ciclos de quimioterapia», señala la responsable de la consulta covid del Río Carrión. Esto al principio de la pandemia no se veía porque, durante el confinamiento y cuando no había vacunas, apenas salían de casa. «Ahora que tenemos que incorporarnos progresivamente a la vida normal, se están contagiando y tenemos que ponerles tratamiento para que negativicen la PCR y tratarles como si no estuvieran vacunados», añade.  

Advierte que el perfil de los nuevos pacientes que derivan desde Atención Primaria son personas jóvenes. «Incluso estoy llegando a ver chicas de 15 o 16 años, que lo han pasado leve en su casa y ahora tienen secuelas», reconoce. Sobre las personas por covid y no con covid que permanecen ingresadas en el complejo asistencial afirma que «los nuevos de hospitalización son personas sin vacunar, que se cogen la neumonía bilateral como si estuviésemos en marzo de 2020», concluye.

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