Villada celebra la matanza a lo grande dos años después

El Norte de Castilla

20 de marzo de 2022

Villada se da la gran fiesta de la tradición rural tras dos años sin ‘mondongueros’. La feria ha tenido a la televisiva Irma Soriano y al médico de Urgencias Javier Calaveras como protagonistas, que han lucido el blusón en una jornada de puesta en valor de los productos de la zona.

Villada reunió de nuevo a todos sus vecinos, compañeros, amigos y visitantes. La espera, larga, había merecido la pena. Este sábado, su gran Feria de la Matanza, volvía a recuperar la ilusión del pueblo, a recordar la importancia de las tradiciones y la unión que estas generan. Este año, además, con tres mondongueros como protagonistas: Irma Soriano, presentadora de televisión y periodista, Javier Calaveras, médico de Urgencias del Hospital Río Carrión y Ángeles Armisén, presidenta de la Diputación de Palencia.

Y es que, el característico blusón negro que lucen los mondongueros, es la gran condecoración que otorga la localidad en esta festividad. Un título de orgullo y de pertenencia a la localidad, de respeto y celebración de las tradiciones. Así lo aseguró el alcalde de Villada, Manuel Gañán, quien recordó que es «la primera celebración después de dos años difíciles para todos» y que «es fundamental que volvamos a disfrutar de nuestro pueblo unidos». Familias, vecinos y visitantes se reunieron en la Plaza Mayor, acompañados por la música y las danzas populares, para escuchar las palabras de los titulados ‘Mondongueros’ este año; a excepción de Ángeles Armisén, que no pudo asistir a la jornada de ayer pero sí lo hará este domingo.

Precisamente, en honor a estos dos años de lucha, Javier Calaveras representaba el gran esfuerzo y trabajo de los sanitarios en esta crisis. Un homenaje que Calaveras, que estuvo al frente del cañón en el Hospital Río Carrión de Palencia, quiso compartir con todos sus compañeros del gremio y, en especial, con todos los que se marcharon en silencio. «Cómo olvidar a los que se fueron, ellos son los verdaderos mondongueros. Gracias a ellos vivimos y disfrutamos de esta gran fiesta».

Además, recordó que su labor durante los años de pandemia «no les convierte en héroes», sino en trabajadores diarios, que han intentado sacar lo mejor de sí mismos cada día con vocación y cariño. Calaveras, además, recibió con gran orgullo y alegría su blusón de mondonguero; de una tierra en la que están sus raíces y parte de su familia. «Mi abuela Elisa, mi mentora, siempre me dijo que nunca olvidase mis orígenes», finalizaba, recordando la necesidad de involucrar a las nuevas generaciones en la preservación de estas tradiciones. Su hija Elisa, puso el broche final con un gran «¡vivan las fiestas de Villada!».

El pueblo acogió a su ya tradicional personaje ilustre, este año la presentadora de televisión Irma Soriano, quien recibió el cariño de todo el pueblo. Entre ‘selfies’ con seguidores, saludos y abrazos, Soriano festejó la importancia de la matanza, como tradición y también, como parte de la supervivencia familiar de las zonas rurales durante muchos años. Desde pequeña, aseguró haber vivido esta experiencia, heredada de los mayores «y que siempre se hacía con el mismo respeto y seriedad». Así se lo recordaba su madre, quien le advertía que las nuevas generaciones tenían que aprender, porque «luego os tocará a vosotras». Ya vestida de mondonguera, y mientras degustaba la torta de chicharrón, aseguraba que era «un día muy especial, de recordar esas matanzas cuando era pequeña, con mi madre y con mis abuelos. Esos olores de la infancia que al llegar, no los he tenido que buscar, porque los he encontrado»

Y puestos a recordar, revivir y festejar; ambos hicieron un llamamiento al fin de la «guerra triste y sangrienta» que estamos viviendo en nuestros días, una guerra que no cumple con la gran lección que nos dejó la pandemia: «ser más solidarios y vivir en paz». Al finalizar este momento de conversación y unión, de palabras y sentimientos; dió comienzo la propia matanza del cerdo. Una matanza en la que participaron, con cuchillo en mano; y degustaron, gracias a los típicas tortas de chicharrón y orujos que repartieron entre los asistentes.

Después, llegaba el momento de poner rumbo al Recinto Ferial, con la tradicional ‘Procesión del Cerdo con la vieja de siete patas’, que hace referencia a la antigua tradición de la localidad, a la ‘Feria de la Vieja’. Y también, acompañada de cabezudos, como ya se hacía en el año 1929 en la localidad. Por supuesto, todo un recorrido repleto de música y danzas tradicionales, gracias al grupo ‘Casado del Alisal’. La llegada del cerdo a la XX Feria Agroalimentaria marcaba el final de la mañana de ayer, pero solo el principio de la festividad.

La Feria, que cuenta con productos de la provincia de Palencia, León, Salamanca, Valladolid y Cantabria, estará abierta este domingo; con degustación de productos y talleres. Una forma, por supuesto, de dar valor a los pueblos, a las zonas rurales y al trabajo de sus gentes en esta Feria de la Matanza, que si algo quiere, es recordar la unión, solidaridad y cariño de las gentes de Villada.

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