El Nuevo Hospital de Palencia

Esther Bengoechea

7 de mayo de 2022

La falta de espacio y la incertidumbre ante el nuevo hospital de Palencia lleva a reformar las Urgencias. Los pacientes se han cuadruplicado y el servicio ha quedado obsoleto desde que el Río Carrión se abrió hace cuarenta años. La obra que durará entre seis y ocho meses servirá para dividir el servicio en dos zonas y mejorar la entrada de los pacientes.

La zona de Urgencias, al igual que el resto del Hospital Río Carrión, se construyó a finales de los años setenta. A lo largo de estas cuatro décadas, las urgencias se han cuadruplicado, a pesar de que la población haya descendido –43.200 habitantes menos en la provincia de Palencia en cuatro décadas, ya que en 1971 superaba los 200.000–.

La pandemia disparó también las urgencias e incluso se tuvo que habilitar una zona de urgencias covid en la zona de consultas desde la primera ola. Después de dos largos años de pandemia, Sacyl había previsto reducir estas cuatro unidades creadas en los primeros meses de 2020, pero el nuevo repunte de casos ha frenado el plan. La demora en la construcción del nuevo hospital también ha trastocado los planes. «El retraso en construir el nuevo hospital ha hecho que algo que ya estaba muy limitado, las Urgencias, no tenga espacio suficiente. Y es que tenemos un problema muy grande de espacios en el Hospital Río Carrión», señala el gerente de Asistencia Sanitaria, Juan López Messa, a un mes de jubilarse tras 35 años de trabajo en el Hospital Río Carrión.

Las obras del nuevo complejo hospitalario son una incertidumbre. El contrato con la UTE que iba a levantarlo se firmó en octubre de 2017 por un importe de 36,1 millones de euros y un plazo de ejecución de 40 meses, pero en julio de 2020 la Junta se vio obligada a rescindirlo por el incumplimiento de plazos de la empresa constructora. Y desde entonces están completamente paradas incluso sin empresa que las ejecute.

No obstante, está previsto que la primera parte de la edificación sea el bloque técnico, donde estaría incluido el nuevo servicio de Urgencias. Pero dado que esa planificación no puede observarse a corto plazo, el área de Urgencias se someterá a unas obras de ampliación. Aunque se desconoce cuándo comenzarán, sí que se ha previsto que durarán entre seis y ocho meses. Con esta intervención de mejora, se podrá suprimir la zona covid de las consultas y dejar las propias Urgencias divididas en dos zonas, una general y otra para covid por si la pandemia se prolonga en el tiempo. Las obras también van a procurar una mayor funcionalidad y aspecto de la zona de entrada de los pacientes, que ha quedado muy obsoleta. «El área de Urgencias va a ser ampliada sobre la ubicación actual, pensando en los próximos años, hasta que esté construido el nuevo hospital», explica López Messa.

Por otro lado, el incremento en la carga de trabajo de los profesionales sanitarios, más allá de la situación derivada de la covid, se viene sucediendo en los últimos tiempos. Una clave que lo explica es que la demanda asistencial se ha multiplicado por diez respecto a hace cuatro décadas. «La oferta nunca va a cubrir la demanda, porque ha crecido de forma tan exponencial que ya no hay recursos suficientes», afirma el gerente.

La esperanza de vida ha crecido y las personas mayores han mejorado en salud y en calidad de vida. Además, la preocupación por la salud ha aumentado, lo que se traduce en más consultas y más visitas a los especialistas. A esto se añade la falta de médicos en determinadas especialidades y la pandemia, que, sobre todo en la primera ola, provocó una reducción drástica de consultas y operaciones.

Las listas de espera en consulta se acumulan, sobre todo en Dermatología, Neurología, Traumatología, Oftalmología y Urología. Algunas de ellas, como Dermatología, tiene vacantes y otras, como Traumatología, tienen una demanda elevada a la que no consiguen dar salida. Esto mismo ocurre en Oftalmología, «porque con la edad aparecen muchos problemas oculares y la población ha envejecido mucho con respecto a hace 40 años, por eso la demanda es tan alta», argumenta López Messa.

Las listas de espera de consultas externas prepandemia estaban entre 10.000 y 12.000 pacientes, pero la cifra ha subido hasta las 17.000 consultas pendientes actuales. «Estamos trabajando para acortar esas listas de espera, pero es muy complicado porque son muchas especialidades y tenemos falta de especialistas», analiza el gerente de Asistencia Sanitaria.

Sacyl trabaja para incorporar a algún profesional más, ahora que termina el MIR, y también están pendientes de una serie de procesos de oferta pública de empleo que van a resolverse. 

27 contratos de fidelización para residentes en Palencia

La Consejería de Sanidad va a ofertar este año 314 contratos, 27 de ellos en Palencia, dentro del Programa de Fidelización de Profesionales que terminan la formación sanitaria especializada. Se trata a nivel regional de 176 plazas para facultativos que han realizado especialidades hospitalarias, 128 para Medicina de Familia y 10 para Pediatría de Atención Primaria, mientras que en Palencia serán 14 plazas para el hospital, 12 para Médicos de Familia y una para Pediatría. El programa consiste en la valoración y puntuación de los residentes por parte de un Comité de Evaluación para acceder a un contrato eventual de hasta tres años de duración, donde un porcentaje de hasta el 25% de la jornada se destinará a formación.

Las listas de espera preocupan a Sacyl tanto en el área de consultas externas del hospital como en intervenciones quirúrgicas. «Estamos trabajando al 100% para intentar bajar la lista de espera quirúrgica. Hay una actividad febril, se está trabajando mucho para aprovechar al máximo el tiempo de trabajo de los profesionales y los quirófanos. Es un esfuerzo muy grande de organización y también de trabajo», sentencia.

Doce quirófanos –ocho en el Río Carrión y cuatro en San Telmo– pueden funcionar a diario para reducirlas cifras y volver a niveles prepandemia. Antes de la irrupción de la covid, la lista de espera quirúrgica podría rondar los 1.000 pacientes, una cifra que incluso se duplicó cuando en la primera ola se paralizó el hospital entero (salvo para las operaciones de Prioridad 1) para atender pacientes con el virus. «Ahora tenemos unos 1.500 y el objetivo del segundo trimestre del año es llegar a los 1.400 y creo que lo vamos a conseguir. El presidente de la Junta habló de un plan de choque para las listas de espera, pero estamos ya trabajando para reducirlas», afirmó López Messa.

Desde la segunda ola, el Hospital Río Carrión ha seguido funcionando con la mayor normalidad posible para evitar que creciesen las listas de espera. El aumento de casos y, por tanto, de ingresos ha obligado a tener que habilitar de nuevo la décima planta para covid que funciona junto a la undécima para pacientes afectados por el virus.

Actualmente la covid no está variando el funcionamiento de los quirófanos ni de las consultas, pero sí a la Medicina Interna del complejo asistencial. «Este servicio acumula gran carga de trabajo porque tiene a enfermos pluripatológicos, enfermos mayores y siempre el número de pacientes es el más alto. Ahora además, tiene dos plantas de pacientes covid y de otras patologías distribuidos en la séptima o en otras», argumenta.

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