El Ayuntamiento de Palencia expropia los terrenos

José María Díaz

9 de abril de 2022

El Ayuntamiento de Palencia expropia los terrenos para completar el ramal norte del carril bici. Los dueños de una parcela se niegan a firmar convenios de compensación como han hecho los otros cinco propietarios. El único trámite que queda por cerrar es la autorización de la CHD, aunque se confía en que no habrá problema. El proyecto supone una inversión de casi 700.000 euros e incluye un nuevo puente sobre las pilastras del Ferrocarril Secundario.

Una vez aprobada la expropiación, además de la firma de los convenios con el resto de los propietarios, ya solo queda que el Ayuntamiento de Palencia reciba la autorización formal de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) para que pueda iniciarse la licitación del proyecto de obras.

El objetivo es completar el ramal norte del carril bici que discurre junto a la ribera del río Carrión a su paso por la capital palentina. La práctica totalidad del tramo urbano del río ya cuenta con esta senda destinada al ocio y el deporte y únicamente falta la zona noroeste de la ciudad, aguas arriba de las instalaciones deportivas de las Eras de Santa Marina.

Si bien es cierto que el tramo correspondiente a las Huertas del Obispo no cuenta con un tramo específico de carril bici, los diferentes senderos puede ser utilizados de forma libre por los ciclistas, con lo que no se aprecia esa ausencia. Aunque el Ayuntamiento ya trabaja en la elaboración de un nuevo proyecto de carril bici en esta zona, que no pasaría por el parque sino por las aceras de la avenida de Castilla. Pero esa es otra iniciativa totalmente diferente, que de momento está en sus albores.

Porque el proyecto para el que este viernes se aprobó un expediente de expropiación en la Junta de Gobierno Local es el de construcción de los carriles de ocio para ciclistas y viandantes desde la zona de las pistas deportivas de Eras de Santa Marina hasta el Camino de San Román, ubicado en la otra margen del río, para lo que será necesario construir unas nuevas pasarelas sobre las pilastras que se conservan en el lecho del río y que pertenecieron al antiguo Ferrocarril Secundario.

En la Junta de Gobierno Local de este viernes se aprobó entonces de forma definitiva el proyecto de expropiación de terrenos para la construcción de estos carriles bici y de paseo y que afecta a una parcela ribereña, ubicada a la altura del CEAS José María Fernández Nieto del barrio de San Antonio. El Ayuntamiento ha intentado en numerosos contactos alcanzar un acuerdo de compensación con los propietarios, cediendo a cambio del terreno que se necesita algunos aprovechamientos urbanísticos procedentes de la urbanización de otros sectores de la ciudad.

El acuerdo no ha sido posible, por lo que se ha decidido iniciar un expediente de expropiación que culminó con la aprobación de ayer por parte de la Junta de Gobierno Local. En la sesión, se aprobaron también las firmas de tres convenios urbanísticos con diferentes propietarios de otras parcelas que también deben ser ocupadas para la construcción de este tramo norte del carril bici.

Compleja negociación

Según han explicado desde la Concejalía de Urbanismo, los terrenos afectados pertenecen a seis grupos diferentes de propietarios, de los que se ha conseguido llegar a acuerdos de compensación mediante aprovechamientos urbanísticos con cinco. Sin embargo, hay una sexta parte con la que, a pesar de las negociaciones, no ha sido posible alcanzar un acuerdo, con lo que el Ayuntamiento decidió recurrir al proceso de la expropiación, dado que de dilatarse el problema se corría el riesgo de perder la financiación europea con la que se cuenta, puesto que esta iniciativa es una de las que forman parte de la programación EDUSI, en la que la Unión Europea aporta el 50% de los fondos y las arcas municipales el 50% restante.

Con la expropiación aprobada y los convenios con el resto de los propietarios, el Ayuntamiento ya puede dar nuevos pasos adelante, al contar también con el proyecto de obras. Sin la propiedad formal de los terrenos, la programación EDUSI, de la que salen los casi 700.000 euros presupuestados, impide que se puedan contratar los trabajos, por lo que ahora ya podría iniciarse la licitación del proyecto de obras.

El único trámite que queda en estos momentos es el de la autorización de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), cuyo permiso es preceptivo. La solicitud ya se ha remitido al organismo regulador de la cuenca y se ha iniciado el estudio, y, aunque todavía no hay una resolución definitiva, los primeros contactos indican que será favorable, puesto que no se ha apreciado afecciones notables al entorno de la ribera del río Carrión.

Los permisos de la CHD

En este mismo sentido, el Ayuntamiento se encuentra en estos momentos a la espera también de la resolución de la Confederación del Duero sobre la solicitud para poder llevar a cabo la intervención de mejora en la ribera del río Carrión entre Puentecillas y la zona del parque Marcelino Champagnat (Santiago Amón).

La intervención en esta parte de la ciudad, que también se divide en dos actuaciones diferentes (con límites en el Puente Mayor), resulta más compleja y la afección al cauce del río es mayor, dado que se construye un carril de paseo que vuela sobre la orilla y que tiene zonas de descanso y una barandilla de seguridad. Este último detalle es el que mayores problemas está suponiendo para que pueda recibirse el permiso de la Confederación del Duero.

En cuanto al ramal norte, incluye la prolongación de los carriles desde la zona de Eras de Santa Marina, en donde ahora se cortan abruptamente, hasta las abandonadas pilastras del derruido puente del Ferrocarril Secundario, sobre las que se tiene previsto construir una nueva plataforma, con el fin de que esos carriles puedan conectar con el Camino de San Román y con la zona de ocio del Segundo Sotillo, así como en el futuro con la ruta de ocio del denominado ‘tren burra’, en el marco de otra actuación más que se prevé financiar con fondos europeos.

La idea de prolongar los carriles bici de la ciudad hacia el norte se remonta a más de diez años. Se dieron entonces unos primeros pasos con la firma de unos convenios urbanísticos con los propietarios de los terrenos para poder ocuparlos. Sin embargo, esos convenios, con el paso de los años, caducaron, por lo que ha sido necesario intentar cerrar nuevos acuerdos.

Y de ahí parte el actual problema. Mientras que la mayoría de los dueños del suelo han accedido a la propuesta de la Concejalía de Urbanismo de recibir a cambio de la ocupación del suelo aprovechamientos urbanísticos en aquel sector de la ciudad que primero se desarrolle para la edificación de viviendas, un grupo de propietarios se ha negado a firmar y exigía una importante compensación económica, al sentirse perjudicado por no haberse cumplido el primer acuerdo. Estima que se le debe indemnizar por daños y perjuicios.

Así que se recurrió a la expropiación, ayer aprobada, que corresponde a una parte de terreno que ocupa 1.900 metros cuadrados, que, al estar calificados como suelo rústico, el Ayuntamiento estima que deben pagarse a 6 euros el metro cuadrado, con lo que lo que espera que el coste final sea inferior a los 20.000 euros.

A los otros propietarios, a los que no se les priva de la propiedad, dado que solo es una ocupación, se les compensa con aprovechamientos urbanísticos en otro sector, con el precio del suelo para vivienda de protección pública, que se sitúa en torno a 166 euros el metro.

El Ayuntamiento ya cuenta con el proyecto de ejecución de estos nuevos carriles para peatones y bicicletas, a pesar de que ha tenido que rediseñar el trazado en diferentes ocasiones. De hecho, la propuesta inicial que barajó el Ayuntamiento incluía, además de los carriles, áreas de descanso y esparcimiento, a lo largo del trazado. Sin embargo, todo esto se ha suprimido ante las dificultades encontradas para hacerse con el suelo, y únicamente se va a ocupar la parte mínima necesaria para construir las plataformas de los carriles y en algunos puntos del recorrido colocar algunos bancos. Se trata de construir dos carriles de entre cuatro y cinco metros de ancho, uno para ciclistas y otro para peatones.

Lo más llamativo del proyecto es que se construirá un nuevo puente sobre el río Carrión, utilizando los restos de piedra que aún se elevan sobre el cauce del antiguo Ferrocarril Secundario de Campos. Para ello, se construirá una pasarela en acero corten y madera, con una anchura total de 4,40 metros. Además, se plantea la creación de una rampa de acceso al Segundo Sotillo desde la propia pasarela, con un recorrido de 110 metros de longitud, por 4,20 metros de ancho y una pendiente máxima de 4%. La propuesta incluye la instalación de mobiliario urbano y una barandilla de madera.

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